Juan José Millás se sirvió de algunas dicotomías para guiarnos en el leer o el escribir. Para llegar a esa simplicidad son necesarios muchos años de curiosidad y extrañeza, muchas horas de lectura y escritura. Entonces todo parece fácil. Las claves regaladas eran lógicas y claras. Y ahora ya no podemos leer un texto o escribirlo sin ver un poco más. Alguien en el taller comentó que tal vez ya no podría leer inocentemente, que al saber todo esto la lectura ya no sería mero placer. Me vino a la mente la noche de las pompas de jabón de Pep Bou en el taller de Jorge Wagensberg. La fascinación por su poesía no sólo se mantuvo con las explicaciones del científico, sino que la belleza fue más al entender cómo surge y cómo muere una pompa. Supimos de la piel del agua como ahora hemos sabido del cuerpo narrativo. Y las lecturas y escrituras futuras, sin duda serán más ricas. Hacen falta muchos años para tanta sabiduría condensada en cuatro días de clase. Y mucha generosidad al regalar sus conocimientos para que los aprendices gocen a partir de ahora de muchos más matices. Todo ello ocurrió en Mongofre Nou, isla dentro de la isla.

Aquí el álbum de fotos.

 

Del 21 al 24 de junio, Periodismo y literatura, Mongofre Nou, Menorca